Siempre he visto en los bolsos la parte estrella de un look, un elemento atemporal que conecta con nuestra personalidad, además de ser el refugio de esos “esenciales” que transportamos a todas partes. 

Con cada uno de mis diseños plasmo la innovación dentro de un estilo elegante y sencillo, pues quiero transmitir valentía sin perder el gusto por lo clásico. Por eso me gustaría que Molokai fuese ese protagonista en vuestras manos. 

 La auténtica historia de Molokai no comienza únicamente con el estudio profesional en el sector de la moda, sino que se remonta a varias décadas atrás, ya que mi interés por los bolsos está ligado a mi ámbito familiar. He crecido en un entorno donde, desde hace más de tres generaciones, el conocimiento de la piel y los negocios se ha ido transmitiendo como modo de vida. 

Molokai significa familia, confianza, amor.

 

Como inconformista e inquieta que soy continúo descubriendo cosas nuevas cada día. 

Molokai es progreso y lucha.

Al igual que yo misma me he embarcado en esta gran aventura que es Molokai creo que todos somos capaces de luchar como verdaderos valientes por nuestros sueños. 

 

¿Te atreves a Soñar?

Mis colecciones son ediciones limitadas inspiradas en una fusión entre el diseño londinense y la producción artesanal española. 

En mi hogar de la ciudad londinense se gesta el diseño sobre el papel y en ese punto comienzan los desplazamientos a España, donde trabajo mano a mano con grandes profesionales del sector.

En la selección de los materiales destaca la calidad de las pieles, los herrajes y el forro que junto al resto de componentes se convertirán en uno de los factores clave de nuestro producto. Molokai cuida cada detalle con mimo con una fabricación 100% en España. 

A veces hay que romper las reglas para ser felices.

 

Cuando empecé mi carrera profesional estudiaba en la Facultad de Comercio y Gestión de Málaga y aunque no me gustaba demasiado comencé a trabajar como financiera en Estados Unidos.

Trabajé en Dallas, Edimburgo y Leeds, donde conocí al que ahora es mi Marido. Él estaba en Londres, por lo que os podéis imaginar donde terminé viviendo.

 

Tras cinco años viajando de una ciudad a otra, combinando proyectos y trabajando con diferentes personas llegué a la conclusión de que este tipo de trabajo no me hacía feliz, por lo que comencé a estudiar un Máster de Moda en la Universidad Central Saint Martins. 

¡Al fin tenía la oportunidad de formarme en lo que siempre me había apasionado, la moda!

 

Con el paso de mi treinta cumpleaños y finalizado el máster decidí ser valiente, levantarme de mi mesa y decir adiós a mi trabajo como financiera, para dedicarme a lo que realmente me hacía y me hace feliz. Desde entonces empleo todo mi tiempo en MOLOKAI.

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